La obesidad es un problema de salud global significativo, asociado con enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares. Además, representa una pesada carga económica, con un costo de 705 mil millones de dólares solo en los EE. UU. en 2019. La mayoría de los tratamientos actuales, incluidos medicamentos, cirugía y cambios en el estilo de vida, se centran en manejar los síntomas, pero suelen tener un éxito limitado a largo plazo y efectos secundarios. En cambio, EktaH propone un enfoque innovador que aborda la causa raíz: los comportamientos alimentarios desordenados.
Nuestro candidato principal, NKS-3, es una pequeña molécula que activa los receptores del gusto por las grasas, restaurando las señales naturales de saciedad, controlando el hambre y promoviendo una pérdida de peso sostenible. A diferencia de los agonistas de GLP-1, que requieren inyecciones frecuentes, NKS-3 se administra por vía oral y, hasta ahora, no ha mostrado efectos secundarios en ensayos clínicos. Además, redujo el consumo de alimentos en un 40% en ratones obesos mientras preservaba la masa magra, un factor clave para la salud metabólica a largo plazo. El fármaco también ha demostrado seguridad y tolerabilidad en ensayos humanos iniciales, y EktaH está avanzando a los ensayos clínicos de fase Ib y II para demostrar su efectividad en pacientes en situación de sobrepeso u obesidad (IMC ≥ 27 kg/m²).
EktaH planea llevar NKS-3 al mercado para 2030. La compañía está en conversaciones con grandes farmacéuticas, incluidas Novo Nordisk y Eli Lilly, para un acuerdo de licencia no exclusivo tras completar los ensayos de fase II. Este acuerdo incluiría pagos iniciales de 180 millones de euros, pagos por hitos y regalías por ventas. El objetivo es capturar un 16% del mercado de la obesidad, que se espera supere los 150 mil millones de dólares para 2030.