Todo este proyecto nace porque David, CEO de mjn-neuro, tiene una hija que padece epilepsia desde los dos años. Este hecho ha sido uno de los principales motores para el desarrollo de este proyecto, un dispositivo que pretende mejorar de forma muy importante la calidad de vida de las personas con epilepsia.
Hay diversidad en la evaluación de la prevalencia de la epilepsia a lo largo de la vida. La hipótesis más conservadora, como hemos comentado anteriormente, es la de 50 millones de personas en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. Epilepsy Foundation la cuantifica en 65 millones. Según estudios aceptados, en la actualidad hay alrededor de 125 millones de personas que viven con epilepsia en todo el mundo. Este valor indica una prevalencia de entre el 1,5 y el 2% del total de la población mundial. Estudios publicados recientemente en los Estados Unidos cifran la prevalencia a lo largo de la vida en un 3,8%. Este aumento se debe a que la epilepsia es uno de los efectos más comunes de las neuropatologías graves. A nivel mundial, se estima que cada año se diagnostican 2,4 millones de personas con epilepsia. En los países de ingresos altos, los nuevos casos anuales se sitúan entre 30 y 50 por cada 100.000 personas de la población general. En los países de ingresos bajos y medios, esta cifra puede ser hasta dos veces mayor. Considerando la hipótesis más conservadora de 50 millones de personas en todo el mundo, un gasto medio anual de 2.000 dólares y una tasa de crecimiento del 0,08%, nuestro TAM (Total Addressable Market) será de 84.000 millones de euros en 2025.
mjn-SERAS como una tecnología altamente disruptiva y con gran potencial en el mercado, ya que cubre una necesidad real, existente actualmente en el sector sanitario, que aún no está cubierta. Nuestra tecnología sirve para recoger las señales cerebrales mediante un auricular portable en lugar de un incómodo gorro lleno de cables que requiere hospitalización. mjn-SERAS es un dispositivo médico portable, inalámbrico, no invasivo y discreto, que puede generar una señal de alarma entre 1 y 3 minutos antes de que comiencen las crisis. Dentro de este tiempo, los pacientes pueden llegar a un lugar/posición segura hasta que la crisis desaparezca.