No son milagros, es biología

Con cada avance en genómica, cada ajuste del comportamiento celular, los científicos parecen estar finalmente logrando que la biología baile a su son.

Ya era hora porque, en general, este futuro es bastante decepcionante: ni coches voladores, ni vacaciones en Venus, ni teletransporte… y, aunque la esperanza de vida ha pasado de 63 años en 1950 a casi 72 en 1995, la medicina ha tenido el mismo aspecto y el mismo funcionamiento durante casi un siglo: un hombre que toma importantes decisiones mirando analíticas y radiografías para curar a gente muy enferma con química o cirugía.

Pero parece que la medicina está a punto de seguir el camino que transformó por completo la informática hace 30 años. Sin duda esto dará lugar a grandes cosas, y seguramente también a otras no tan buenas: teniendo en cuenta que Internet contiene unos 43 petabytes de fotos de gatos (350 veces más información que la suma de todos los libros jamás escritos), es razonable asumir que las revoluciones tecnológicas tienden a tener consecuencias inesperadas y bastante estúpidas. En fin, ya veremos como acaba la cosa.

Profundicemos en cuatro avances que suenan a milagro, pero que están firmemente basados en la biología (el dinero).

1: Editar el ADN, ahora con un 99% menos de catástrofes

Disponibilidad generalizada estimada: ~2030

Podemos lograr cualquier cosa si llegamos a dominar la genética: las A, T, C y G del ADN son el equivalente biológico de los 0 y 1 de una computadora, y aprender a usarlas equivale a aprender a programar organismos vivos

Nuestro conocimiento de lo que hacen estas A, T, C y G, y de cómo deben reorganizarse para reprogramar nuestro cuerpo (o una planta de maíz, o una levadura productora de antibióticos) ha avanzado drásticamente, pero la capacidad de reorganizar realmente, físicamente, el ADN es una novedad; CRISPR-Cas9, la primera herramienta de edición genética verdaderamente práctica, no llegó al mercado hasta 2012.

Pero CRISPR finalmente está evolucionando del corta-y-pega más básico para convertirse en un verdadero editor de texto para el ADN. CRISPR 1.0 (las clásicas tijeras Cas9) era potente pero rudimentario: cortar el ADN causaba daños colaterales excesivos.

Estamos entrando en la era de CRISPR 2.0: las téncicas de Edición de Base (‘Base editing’) y Edición de Calidad (‘Prime editing’) ya pueden reescribir una sola letra o pequeños grupos de letras del genoma sin romper toda la frase.

Los resultados de estos avances son ya reales: un paciente de Anemia Falciforme recibió células modificadas con Base Editing en 2023 y, en cuestión de semanas, no presentaba ningún síntoma, un ejemplo de seres humanos reales curados de enfermedades mediante edición genética.

En cuanto a la inversión, las startups del sector CRISPR han atraído más de 6 mil millones de dólares en los últimos 5 años; empresas como Beam Therapeutics o Prime Medicine están atrayendo miles de millones sin tener un solo producto terminado. Y parece lógico: CRISPR 2.0 es, a grandes rasgos, el equivalente de Microsoft Office para la biología – el potencial es gigantesco.

2: Fabricar órganos humanos

Disponibilidad generalizada estimada: ~2040+

Más de 150.000 personas en listas de espera para un trasplante en USA y Europa, y miles mueren cada año sin que llegue un donante. Naturalmente, crear un nuevo órgano sería preferible a estar esperando a que alguien muera en un accidente de moto… pero ese es un nivel de jugar a ser Dios que parecía imposible.

En 2022, United Therapeutics imprimió en 3D un pulmón a escala real, con 4.000 kilómetros de capilares y 200 millones de alveolos; es el objeto impreso en 3D más complejo jamás creado, y debería entrar en ensayos clínicos en 2027 según afirma la compañía (¿y cuándo una startup ha afirmado algo que no era 100% realista?).

Un año antes, 3DBio Therapeutics implantó una oreja impresa en 3D en un paciente, cultivada a partir de sus propias células. Empresas como Miromatrix están usando órganos de animales y lavando químicamente las células, dejando un andamio de colágeno que puede ser repoblado con las células de un paciente. Un hígado o riñón de cerdo descelularizado, una vez “resembrado” con células humanas, puede dar un trasplante sin rechazo inmunológico, y esta tecnología también se está preparando para entrar en ensayos clínicos.

Sí, la ciencia es increíblemente compleja (vascularización, integración nerviosa, tolerancia inmunitaria…) pero el mercado es enorme… porque no se trata solo de reemplazar un riñón que falla: hay que pensar en “recambios para el cuerpo”. ¿Un corazón de 25 años para reemplazar uno envejecido? ¿Neuronas nuevas cultivadas a partir de tus propias células reprogramadas? ¿Piel cultivada con una hermosa mata de pelo? Las posibilidades son tan ilimitadas como aterradoras.

Y tal vez por eso empresas como United Therapeutics han recibido inversiones masivas de 3 de las 5 compañías de inversión más grandes del mundo (BlackRock, Vanguard y State Street), mientras que otras (como Aspen Biosciences, los de las neuronas de reemplazo) están respaldadas por gigantes como Google Ventures.

3: Controlar ordenadores con el cerebro (o al revés)

Disponibilidad generalizada estimada: ~2035

Controlar máquinas con la mente puede sonar extremadamente atractivo para algunos, aterrador para otros e innecesario para la mayoría. Hablamos de los ‘Brain-Computer Interface’ (BCIs), sistemas implantados en el cerebro que permiten controlar máquinas con la mente.

En 2023, un equipo de la Universidad de Stanford logró que un paciente paralizado se comunicara a 62 palabras por minuto a través de un implante cerebral. Eso es casi el ritmo de una conversación normal (100-130) y marca un salto de calidad: los sistemas anteriores escribían solo unas pocas palabras por minuto, lo que ponía a prueba la paciencia de todos los implicados.

También tuvo un gran eco el caso de Jan Scheuerman, una mujer paralítica capaz de controlar con la mente un brazo robótico.

Neuralink (de Elon Musk) es la compañía de la que probablemente hayas oído hablar, pero muchas otras, respaldadas por unos cuantos miles de millones de dólares, están desarrollando sistemas que podrían restaurar el habla, el movimiento o la visión. 

En el aspecto menos médico, los objetivos a largo plazo pasan por lograr un interfaz cerebral completo, que incluya almacenamiento de memoria o control mental completo por parte de los Illuminati (bueno, esto quizá no – ya veremos).

4: Hagamos a la gente inmortal: ¿qué podría salir mal?

Disponibilidad generalizada estimada: ~ 2040

¿El envejecimiento una enfermedad que hay que tratar, o simplemente algo inherente a la vida? Cada vez más voces afirman que podemos tratarel envejecimiento en sí, ralentizándolo, deteniéndolo y tal vez incluso revirtiendo algunos aspectos. Y, efectivamente, pocas áreas de la biotecnología están atrayendo más dinero de cierto tipo de inversor que la longevidad.

Tras años de experimentos más o menos malogrados con los famosos telómeros, nuevos tratamientos como los senolíticos (medicamentos que matan las “células zombis”) o la reprogramación epigenética (restablecimiento de la edad celular) ya están en ensayos clínicos. En 2021, la inversión en longevidad alcanzó los $ 6.2 mil millones y sigue siendo una de las inversiones favoritas de los multibillonarios.

Esto nos llegará a todos

Estos 4 sectores super-futuristas de la biotecnología han atraído una cuarta parte de la inversión total en biotecnología en los últimos diez años; nada mal teniendo en cuenta lo experimentales que son en realidad la mayoría de estas tecnologías. 

Una curiosidad: estos son los sectores en que invierten los gigantes de Internet. Estas 4 tecnologías han atraído un 80% de la inversión total en biotech de gente como Jeff Bezos (Amazon), Peter Thiel (PayPal) o Larry Ellison (Oracle), que han invertido en ellas casi 5.000 millones de dólares – mientras no han invertido casi nada en sectores gigantescos como oncología, enfermedades infecciosas o terapias cardiovasculares.

Podría ser, pues, que cambiarse el hígado cada diez años y vivir en perfecta salud hasta los 200 años sean tecnologías desarrolladas por (y muy posiblemente para) multibillonarios que parecen supervillanos y actúan como supervillanos – pero que no lo son, ¡por supuesto!

Pero incluso si estos avances acaban siendo inicialmente sólo para un puñado de personas súper ricas, estas tecnologías están a 10-20 años de dar un salto adelante decisivo, y podemos asumir que el mundo entero entrará en una nueva era de la medicina.

En conclusión, los avances que se avecinan son realmente asombrosos. Salvarán vidas, crearán mercados y harán crecer fortunas. Y, como nuestro título sugiere, no son milagros de los cielos: son el resultado del ingenio humano dirigiendo a los actores de la biología -células, genes y moléculas- con una precisión hasta ahora imposible.

Entendiendo bien la ciencia y el contexto, es posible invertir de manera tanto emocional como racional. El futuro de la biotecnología parece brillante, no por magia, sino porque la biotecnología funcionay cuando la biología funciona, puede hacer maravillas, tanto para pacientes como para inversores.

No es un milagro. Es solo biología.